Junto a nuevos clientes, amigos y emprendedores locales, Laura López Oestman compartió infusiones de algarroba mientras la caja de Mi Avío desplegó sabores desconocidos y Rico con Algarroba compartió sus alfajores. Fue una tarde apacible donde las delicias de pastelería y el café caliente tejieron una red de pertenencia y sorpresas.