El Rotary Club Este de Resistencia homenajeó a Hilda Torres Varela, poniendo en valor su legado

4 de abril 2026

La comunidad cultural chaqueña se reunió para rendir tributo a quien fuera profesora, directora teatral, becaria internacional y figura clave en la formación de generaciones de escritores y artistas. La actividad incluyó palabras alusivas, la entrega de un retrato y la interpretación de un tema en francés, el idioma que Hilda cultivaba con pasión.

El martes 31 por la noche, en un encuentro cargado de emoción y reconocimiento, se concretó el homenaje a Hilda Torres Varela, una de las fundadoras del Fogón de los Arrieros y figura central de la cultura chaqueña. La actividad estuvo organizada por el Rotary Club Este de Resistencia y convocó a amigos, colegas, exalumnos y admiradores de una mujer cuya huella atraviesa más de siete décadas de vida artística e intelectual en el Nordeste argentino.

Nacida el 13 de marzo de 1923 en el Chaco, Hilda Torres Varela construyó una trayectoria excepcional. Su nombre es ineludible al hablar del teatro chaqueño, de la formación literaria en la Universidad Nacional del Nordeste y del espíritu fundacional del Fogón de los Arrieros, esa casa de arte y bohemia que cumple un rol central en la identidad cultural de Resistencia.

Un acto con emoción y palabras sentidas

El homenaje dio inicio con palabras de bienvenida a cargo de Irma Monfardini, presidente del Rotary Club Este de Resistencia, quien destacó la importancia de mantener viva la memoria de quienes construyeron los cimientos de la cultura local. Luego, Marcelo Gustin, actual vicepresidente fogonero del Fogón de los Arrieros, compartió una semblanza de la homenajeada, repasando los hitos de su vida y subrayando su rol como “mademoiselle del Fogón”, tal como la recordaban quienes la frecuentaron.

Durante el acto, se hizo entrega de un retrato de Hilda Torres Varela realizado por Abel Ortigoza, integrante de la organización rotaria. La obra plástica quedó como testimonio tangible del reconocimiento a su legado.

El cierre musical estuvo a cargo de María Laura Peón, quien -acompañada por Daniel Moscatelli- interpretó un tema en francés, el idioma que Hilda cultivaba con dedicación y que formó parte de su formación artística y vital.

Un homenaje necesario

El acto organizado por el Rotary Club Este de Resistencia no fue solo un reconocimiento póstumo. Fue también una oportunidad para que las nuevas generaciones conozcan a una figura cuya influencia sigue vigente en las aulas, en los escenarios y en la memoria colectiva del Chaco.

Una formación de excelencia internacional

La vida de Hilda Torres Varela estuvo marcada por una búsqueda constante de conocimiento y perfeccionamiento. A comienzos de la década de 1940, realizó estudios de Interpretación e Historia del teatro con Madame Falconetti en el Instituto Francés de Estudios Superiores de Buenos Aires, una formación que sentó las bases de su vocación teatral.

En 1949 se graduó como profesora de Castellano y Literatura en el Instituto Nacional de Profesores Secundarios de Buenos Aires, obteniendo la medalla de oro, un reconocimiento que anticipaba la brillante carrera que le esperaba.

En 1955 fue becada por la Universidad de Iowa, en Estados Unidos, y por el Gobierno de Francia. Aprovechó esa oportunidad para seguir en París los cursos de teatro y arte dramático de la escuela Charles Dullin y del Théâtre National Populaire, dirigido por Jean Lilar. Simultáneamente, cursó Literaturas Modernas Comparadas en la Sorbona, permaneciendo en Francia hasta 1956.

Ese mismo año, becada por el Gobierno de Italia, realizó en la Universidad de Peruggia el curso del profesor Marco Apolonio sobre Commedia dell’Arte, una de las tradiciones teatrales más influyentes.

A su regreso a la Argentina, Hilda Torres Varela no guardó para sí los saberes adquiridos. Dictó cursos de capacitación para actores y directores, y participó en ciclos de divulgación del teatro invitada por el Colegio Libre de Estudios Superiores de Buenos Aires y Rosario, el teatro de Tucumán y la Escuela de Arte de la Universidad Nacional del Nordeste.

Trabajó más de treinta años como profesora en la Facultad de Humanidades de la UNNE y otros tantos como profesora de Literatura en el Colegio Nacional José M. Paz y en la Escuela Normal Mixta Sarmiento, formando a generaciones de estudiantes que hoy la recuerdan con admiración y gratitud.

Fundadora del Fogón de los Arrieros

En 1949, con el afán de ampliar su accionar artístico y cultural, el Fogón de los Arrieros constituyó un nuevo elenco teatral, que vino así a sumarse a la historia del teatro chaqueño. Durante mucho tiempo se consideró a Hilda Torres Varela como su única fundadora, aunque luego se supo por ella misma que también participaron de esa creación Nazario Maderna y Toto Cáceres.

Además, tuvo una considerable labor en el Teatro Universitario del Nordeste a partir de 1965 y durante la década de 1970, formando parte de otro capítulo fundamental en la historia del teatro chaqueño. Su presencia en los escenarios y en las aulas dejó una marca imborrable.

La mademoiselle del Fogón

Quienes la conocieron coinciden en una imagen: Hilda era la mademoiselle del Fogón de los Arrieros. Fue esposa y compañera entrañable de Aldo Boglietti. Su presencia traslucía sabiduría y cultura. Su figura, tras sus gruesos anteojos, no pasaba desapercibida; dejaba trazos de refinamiento en su andar, era un ícono del saber.

Así la describió Roli Pérez Beveraggi en sus “Memorias de Resistencia”, un retrato que captura la esencia de una mujer que supo combinar la excelencia académica con la calidez humana, la formación rigurosa con el amor por la vida cotidiana.

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