Las proyecciones indican que el fenómeno climático comenzará a sentirse en el noreste del país a partir de la primavera, con lluvias por encima de lo normal que podrían generar crecidas de ríos e inundaciones en la región mesopotámica.
El fenómeno de El Niño, recientemente declarado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), ya es una realidad confirmada en el océano Pacífico ecuatorial. Pero, ¿cuándo comenzarán a sentirse sus efectos en el Litoral argentino y con qué intensidad? Los especialistas coinciden en que los primeros impactos no serán inmediatos, pero el escenario es de alerta para los próximos meses .
¿Cuándo y cómo llegará El Niño al Litoral?
Los efectos de El Niño en la Argentina no se manifiestan de forma instantánea. La atmósfera necesita tiempo para acoplarse a las nuevas condiciones del océano, por lo que los primeros impactos suelen registrarse primero en la región ecuatorial para luego extenderse hacia el hemisferio sur .
Calendario estimado de impacto:
Invierno 2026 (junio-agosto): Se prevé un invierno más cálido de lo normal en el centro y norte del país, pero los efectos en las precipitaciones serán limitados durante esta estación .
Primavera 2026 (septiembre-diciembre): Es el período clave. Los modelos indican que las lluvias comenzarán a intensificarse en el noreste argentino, afectando principalmente a la región mesopotámica .
Verano 2026-2027 (enero-febrero): Se espera que el fenómeno alcance su máxima intensidad entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Estiman una probabilidad de 63% de que sea un evento "muy fuerte" durante ese período .
¿Qué impacto se espera en la región?
El Litoral argentino es históricamente una de las zonas más sensibles a El Niño. Las proyecciones indican que el noreste del país, incluyendo provincias como Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Misiones y Chaco, podría registrar precipitaciones muy por encima de lo normal durante la primavera y el verano .
Algunas de las consecuencias previstas son: crecidas de los ríos Paraná y Uruguay: El aumento de las precipitaciones en sus cuencas podría generar importantes crecidas, afectando a las poblaciones ribereñas. Pérdidas en la producción agrícola y ganadera: El exceso de agua puede dañar cultivos y afectar la actividad ganadera.
Inundaciones en zonas bajas: La región mesopotámica es particularmente vulnerable a los anegamientos. Anegamientos urbanos: Ciudades como Resistencia, Santa Fe, Paraná y Corrientes podrían sufrir inundaciones repentinas por la saturación de sus sistemas de drenaje.
Ante este panorama, la secretaria de Coordinación de Gabinete del Chaco, Carolina Meiriño, advirtió que "es posible que el fenómeno de El Niño genere en nuestra provincia precipitaciones extraordinarias y crecidas de ríos. Tenemos la obligación de planificar y establecer mecanismos de prevención que nos permitan estar preparados".
El gobierno provincial ya activó el Comité de Emergencia y distribuyó un protocolo de actuación a todos los municipios con recomendaciones específicas, como la limpieza de canales y desagües, la poda preventiva y el fortalecimiento de los circuitos de recolección de residuos para evitar obstrucciones.
Incertidumbre sobre la intensidad final
Aunque las probabilidades de que El Niño se desarrolle son muy altas (superiores al 90% para los próximos meses), aún persisten dudas sobre su intensidad final. La OMM sostiene que "aún persisten incertidumbres respecto del momento exacto en que el fenómeno alcance su máximo desarrollo y sobre cuál será su intensidad final". El meteorólogo Leandro Díaz, investigador del Conicet, señaló que "todavía estamos lejos de condiciones que superen los registros históricos", aunque no descartó un evento de gran magnitud.
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