miércoles 15 de julio, 2026

Sanonole: el legado de la cosmética ancestral qom que revitaliza la piel

15 de julio 2026

Detrás de cada frasco de arcilla roja hay una historia de amor, resistencia y saberes milenarios que vuelven a florecer

En el vasto universo de los cuidados naturales, hay saberes que trascienden generaciones. Sanonole es uno de ellos: un tratamiento facial de origen ancestral qom que utiliza arcilla roja como protagonista para devolverle a la piel su equilibrio natural.

Pero Sanonole no es solo un producto cosmético. Es el resultado de un viaje profundo hacia las raíces, de una mujer que rescató las recetas de su madre y de una pareja que obtuvo el permiso de su comunidad para compartir este tesoro con el mundo.

Cinco beneficios para la piel 
La arcilla roja, conocida por sus propiedades minerales, es la base de un tratamiento que ofrece cinco beneficios clave:

Purifica y desintoxica la piel naturalmente, ayudando a eliminar impurezas acumuladas por el ambiente y el maquillaje.

Reduce la inflamación y calma irritaciones, ideal para pieles sensibles o con enrojecimiento.

Ilumina y unifica el tono, estimulando la circulación sanguínea para un acabado más radiante.

Mejora la textura y suavidad, gracias a su acción exfoliante suave que elimina células muertas.

Sanonole es, entonces, un puente entre la sabiduría ancestral y las necesidades de la piel moderna. Un producto que no solo embellece, sino que conecta con la tierra, con la memoria y con una tradición que se niega a desaparecer.

Dónde encontrarlos
Quienes deseen probar Sanonole o conocer más sobre esta historia, pueden solicitar información a los teléfonos 3644-270203 y 3644-521504 o a través de Instagram en @ester.ramon.sp

Además, Ester y Ramón estarán presentes en la Bienal Internacional de Esculturas en la ciudad de Resistencia con su artesanía y sus productos de cosmética natural, una oportunidad única para conocer de cerca el trabajo de esta pareja que convierte el barro y la arcilla en arte y en cuidado.

El arte de sanar desde la tierra
Ester creció moldeando barro desde los 9 años, siguiendo los pasos de su padre, un artesano que creaba enormes jarrones que exponían la belleza del arte indígena en todo su esplendor. Su madre, en cambio, guardaba otros saberes: recetas de cosmética natural con hierbas de la zona y arcilla roja, conocimientos que permanecieron dormidos hasta que Ester, ya adulta, decidió recuperarlos.

Junto a Ramón, su compañero de vida y de arte, obtuvo el permiso de su comunidad qom para compartir este producto de origen ancestral, para hacerlo trascender y acercarlo a otros. Durante una capacitación a emprendedores en Sáenz Peña, presentaron la idea de este producto y su iniciativa fue muy celebrada, al punto de recibir el reconocimiento de sus capacitadores que los orientaron para darle forma a su idea y convertirlo en un producto comercializable.

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