En el predio donde se desarrolla el X Encuentro de Escultores Invitados, se observa a una artista trabajando duro pero no sola, sino acompañada de un equipo de cinco personas que elaboran una pieza de 4000 mil piezas.
Se trata de Norma Siguelboim, con su obra El sol, que lo primero que rescata es el equipo de trabajo que se encarga de ensamblar 4000 piezas.
“Son piezas de acrílico enhebradas. Es una escultura colgante, que representa al astro sol y elegí este material porque sus reflejos y sombras se van a proyectar y es algo que más me asemeja al concepto que elegí” remarcó.
Junto a su equipo de trabajo, elaborando la obra que cuenta con 4000 piezas.
“Quiero retener un momento de luz, es un momento efímero. Con lo cual va a haber brillos, va si es una obra de interior” señaló.
Es la tercera vez que Siguelboim participa de la Bienal y ahora “he vuelto con mucho cariño y hablando con gente me decía lo reconocida y grande que está la Bienal, tanto que no hay en otros países este tipo de recepción, calidez y atención”.
El equipo de ayudantes está formado por cinco personas que pertenecen al Colegio de Bellas Artes, Instituto Alfredo Pértile y la ayuda siempre es necesaria ya que la obra es bastante elaborada y se necesitan muchas manos para trabajar.
Prensa Bienal

