“¿Qué es el éxito en tiempos de crisis?” de la actriz nacional Laura Novoa inauguró el ciclo de conversaciones Horno, en el marco de la Bienal del Chaco 2026. La charla se dio en la carpa Sinergia de manera desenvuelta, con las risas que provocó el histrionismo y las anécdotas de la actriz.
El eje era el éxito, pero lo que hizo Novoa fue deconstruir y reconstruir el concepto. Habló de la actuación y del arte como ese oficio que “da luz”, es decir, revela lo esencial de la vida, que es el disfrute.
Caracterizó al trabajo actoral como una radiografía, con picos altos y bajos. Entre historias de telenovelas y realitys shows, mostró la vulnerabilidad del artista con crisis reales: pagar expensas, mantener a los hijos. En este tejido artesanal, “en los lugares más extraños u hostiles pude seguir cosechando amor”, señaló, refiriéndose también a su relación con el público y con otros artistas. “A las crisis no hay que sortearlas, sino pasarlas”, afirmó y agregó que no siempre la fama coincide con la mejor parte de una carrera profesional o artística.
La charla se dio desde un principio en una ida y venida del público a la que la actriz cautivó con su simpatía y cercanía.
La ficción en Argentina
Se posicionó sobre la mujer de más de 50 años, sobre el cuerpo y las exigencias de estética, incluso sobre la violencia y condenas de actores con los que ella trabajó. Novoa tampoco dejó de nombrar el estado de la ficción audiovisual, que cada vez es menor. Hubo un momento en que la ficción daba trabajo y “la gente creía en algo, soñaba”, apuntó. Y añadió que “este mundo es más hostil para los artistas que cuando yo empecé”.
Propositiva, invitó a acompañar a las juventudes para que se acerque al arte. “Hay algo de dar arte que hace muy bien. Y si se reprime, hace mal”, indicó. En ese punto destacó su amistad y conocer el trabajo de César Pradier en la fundación con su nombre, y cómo acercan a la música a jóvenes que no siempre tienen la posibilidad de tener un instrumento.
Hacia el final, contó cómo es su proceso actoral: habló de valentía, de repreguntarse su lugar luego de los 30 años, de lo que la hace feliz y de la gente con la que se rodea. Es esa búsqueda de la afectividad a través de intangible “que seguramente las artesanas sabrán mejor que yo”, dijo. La referente qom Elizabeth Gonzalez dio el broche de cierre cuando tomó la palabra desde el público para agradecer a Laura Novoa y decirle entre el llanto de ambas: “eso que describiste es el proceso que tenemos las mujeres indígenas. Gracias por tu humildad y por visitar nuestro territorio”.
Prensa Bienal

