La Tana, Nina, La Trigueñita, Alajú, Dulce Explosión del Cielo, Morenito, Galés, Balú, Libre sin Gluten y Abuelita Linda fueron parte de una nutrida oferta que cautivó a los asistentes durante los diez días del evento.
La Bienal Internacional de Escultura del Chaco no solo fue arte en mármol o metal. Durante los diez días del evento, el encuentro tuvo su propio epicentro dulce: un universo de alfajores que convocó a marcas consolidadas y a emprendedores que dieron sus primeros pasos en la escena regional. El Espacio Emprendedor y los corredores principales se convirtieron en el punto de encuentro de los amantes del dulce de leche, el chocolate, la algarroba y los sabores más innovadores.
La Tana: el debut con stand propio
Uno de los momentos más destacados fue la presentación de La Tana, que llegó por primera vez al evento con su propio stand y todo su universo de sabores. La marca celebró el contacto directo con la gente y el reconocimiento de sus clientes en toda la provincia, consolidando su lugar en el corazón de los chaqueños.
Nina y la alianza con Ilexya: la yerba mate como protagonista
Nina, con su tradicional espacio, fue una de las grandes atracciones del corredor. Además de presentar toda su familia de alfajores regionales, la marca compartió la novedad de sus alfajores de Yerba Mate, creados en alianza con Ilexya, una propuesta que despertó el interés de los paladares más curiosos.
Rico con Algarroba y Alfa Topp: el alfajor como obra de arte
Rico con Algarroba causó sensación con su experiencia Alfa Topp, un alfajor de diseño interactivo que se convirtió en el favorito de grandes y chicos . Bajo el concepto "Tu alfajor, tu obra de arte", la propuesta invitaba a cada visitante a convertirse en protagonista: elegir su alfajor, agregarle la salsa de su preferencia y completarlo con diferentes toppings dulces . No fue solo ver las caritas de los más chiquitos ideando su alfajor; personas adultas, adultos mayores viajaron a su niñez disfrutando de esta propuesta que cautivó corazones.
La Trigueñita y Alajú: dos espacios, un mismo compromiso
La Trigueñita, una de las marcas más queridas de la región, se lució con dos espacios en el predio. Por su parte, Alajú, ubicada en uno de los corredores principales, ofreció toda su variedad de sabores, demostrando por qué es uno de los favoritos de la repostería chaqueña.
El Espacio Emprendedor: el semillero del alfajor chaqueño
El Espacio Emprendedor del Gobierno de la Provincia fue el escenario donde el talento local brilló con luz propia. Allí se destacaron:
Betty Gutiérrez y sus alfajores Dulce Explosión del Cielo, una propuesta que cumple con su nombre: una explosión de sabor en cada bocado. Lorena Moreno, de General Pinedo, que trajo todos los sabores de Morenito, una marca que ya es sinónimo de calidad y referente en la pastelería con harina de algarroba.
Alfajores Ari desde Miraflores también causó sensación con sus sabores del monte y de Chaco adentro, miel, algarroba, frutos secos, entre sus alfajores más buscados. Galés, de San Martín, con su estilo inconfundible y una amplia gama de sabores acompañó las tardes de paseos y mates. Balú, de Villa Ángela, que sigue conquistando paladares en toda la provincia.
Abuelita Linda, también de Resistencia, con su receta que evoca la tradición y el sabor de las abuelas. Mi Dulce Cata desde Charata acercó alfajores, chocolates y delicias con recetas tradicionales que asombraron a los visitantes. Delicias de la Winnie también dijo presente con sus alfajores libres de gluten, protéicos y super energéticos.
También, Libre sin Gluten, en el Almacén Popular, una propuesta inclusiva que demostró que los celíacos también pueden darse el gusto con un buen alfajor. Las delicias de La Cocina de Yami, una joven repostera que se las trae, con alfajores coloridos y muy novedosos atrajo a los caminantes en el paseo de Municipio de Resistencia, dentro del predio de la Bienal.
Un fenómeno con historia
El alfajor no es un invento reciente. Su nombre proviene del hispano-árabe al-hasú, que significa "el relleno", y llegó a tierras americanas con los colonizadores. En Argentina, se convirtió en una tradición que va de generación en generación, los alfajoreros deleitan a millones de personas diariamente con sus sabores más exquisitos. La Bienal, una vez más, fue el escenario perfecto para que esta tradición se renueve, se expanda y se celebre con la pasión que caracteriza a los emprendedores chaqueños.

