jueves 24 de septiembre, 2026

Defensa de la soberanía brasileña al ritmo de Bad Bunny: el creativo spot de campaña de Lula

24 de septiembre 2026

El video, narrado por Wagner Moura, denuncia la intromisión estadounidense y la alianza entre Flávio Bolsonaro y Donald Trump, destacando la resistencia del pueblo brasileño en medio de tensiones políticas por sus tierras y recursos naturales.

El presidente de Brasil Lula Da Silva es el bastión del progresismo que queda en pie en Sudamérica, un continente avasallado por los intereses y predominancia de la ultraderecha conservadora. De cara a las elecciones presidenciales que se celebrarán el 4 de octubre, el referente de izquierda lanzó un spot publicitario contundente, que retoma el discurso de reivindicación de soberanía nacional que recibió ovaciones en la flamante asamblea de la ONU en Nueva York, pero esta vez, con un giro poético y creativo: reversionó la canción del puertorriqueño Bad Bunny “Lo que pasó en Hawaii” para hablar de los atropellos del imperio estadounidense en otros territorios.

Según trascendió en las redes sociales, el artista latino autorizó al mandatario brasileño para que utilice una de las canciones más políticas de su sexto álbum de estudio DeBÍ TiRAR MáS FOToS para su spot de campaña, en el que Lula apunta directamente contra las intenciones políticas de intromisión del presidente estadounidense Donald Trump sobre las tierras y recursos naturales de los pueblos americanos.

El video comienza enseñando imágenes del Amazonas y distintos paisajes y pueblos del gran territorio sudamericano, mientras un narrador, el actor Wagner Moura (protagonista de la premiada película El agente secreto), describe con una metáfora: “Cuando los portugueses llegaron en 1500, se encontraron con la selva. Selva en latín es Silva. Quien nacía aquí, para ellos, era ‘de la selva’. El pueblo brasilero siempre fue ‘da Silva’”. Entonces empieza a sonar una versión del éxito musical de Bad Bunny, que originalmente relata las desgracias del pueblo hawaiano cuando perdió su soberanía ante Estados Unidos y se gentrificó, pero adaptado a las circunstancias de Brasil.

El tema es un canto de lucha contra el modelo de gestión que promueve Flávio Bolsonaro, el candidato rival en las elecciones brasileñas y principal aliado de Trump en el país. En varias imágenes se pueden ver a simpatizantes del hijo del expresidente derechista Jair Bolsonaro levantando las banderas estadounidenses por las calles de Brasil. En ese sentido, el audiovisual hace mención a los recursos naturales, el territorio en disputa y la independencia del país.

“Quieren quedarse con el río y también la playa, quieren las tierras raras, quieren que nos vayamos. No, no tiren las banderas, no olviden lo que vi, no quiero que hagan contigo lo que les hacen por ahí”, expresa. El cierre está a cargo del propio Lula, que expresa: “Brasil tiene un único dueño, que es el pueblo brasilero”.

En su cuenta de X, el líder del PT posteó el video con una descripción que resume la idea del audiovisual. “Del latín, Silva es la selva misma: la raíz que brota del suelo, el verde que resiste y la fuerza viva de la tierra. Durante siglos quisieron disminuir a nuestra gente, pero fue con garra, sudor y dignidad que cada Silva construyó este país. Nuestra fuerza no se doblega, nuestra bandera no se rinde y nuestra soberanía no tiene precio. El futuro de Brasil pertenece a quien cultiva la vida y protege su tierra. Somos la floresta, somos la historia, somos todos Silva”, puntualizó.

Por qué Lula eligió a Bad Bunny
En 2025, Bad Bunny lanzó su disco más conceptual y político, DeBÍ TiRAR MáS FOToS. El álbum fue una reivindicación de la identidad puertorriqueña y de la cultura latinoamericana, con referencias a las tradiciones de la isla, su historia y las tensiones políticas y económicas con Estados Unidos.

El propio cantante puertorriqueño presentó su obra como una forma de reivindicar sus raíces: el disco incorpora ritmos tradicionales de Puerto Rico, fue grabado con músicos puertorriqueños, y aporta una mirada crítica de la cultura e historia de la isla.

Dentro de ese universo musical aparece “Lo Que Le Pasó a Hawaii”, la canción que ahora Lula convirtió en la banda sonora de su propaganda electoral. El tema establece un paralelismo entre Puerto Rico y Hawái por el intervencionismo estadounidense en ambas islas. Asimismo, advierte sobre la pérdida de territorio, recursos e identidad cultural frente a la influencia de la potencia norteamericana.

En la versión original, Bad Bunny canta contra Estados Unidos, acusándolos de haberse quedado con los recursos y tierras de los hawaianos, evocando el exilio de sus habitantes y la erosión de la identidad originaria. Se trató de una advertencia para el pueblo puertorriqueño.

Quieren quitarme el río y también la playa

Quieren el barrio mío y que abuelita se vaya

No, no suelte’ la bandera ni olvide’ el lelolai

Que no quiero que hagan contigo lo que le pasó a Hawái

Bad Bunny compara la historia de ese archipiélago —anexado por Estados Unidos en 1898— con el estado de situación de Puerto Rico por temor a que la isla pierda su identidad cultural y control político frente a la influencia estadounidense. A lo largo del álbum, el artista vuelve sobre esa tensión entre pertenencia, soberanía e identidad, y reivindica a su tierra desde su música y su cultura.

Esa dimensión política cobró todavía mayor relevancia con la elección de Bad Bunny para protagonizar el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl. Su presencia en uno de los escenarios de mayor exposición de Estados Unidos convirtió al artista puertorriqueño en una figura todavía más visible en el debate sobre la identidad latina y la relación de Puerto Rico con el país norteamericano.

La elección de Da Silva, en este contexto, no es inocente. Bad Bunny no es solamente una de las figuras musicales más populares de América Latina, sino también un artista latino que puso en alto la identidad y cultura de sus orígenes y marcó una postura política frente al avance de potencias extranjeras sobre territorios vulnerados. Para una campaña que busca reivindicar esos valores y distanciarse de los intereses de Trump, su figura funciona como un mensaje político en sí mismo.

Página 12

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