lunes 10 de agosto, 2026

Rico con Algarroba: el emprendimiento en el que Sandra Salto une tradición ancestral y pastelería de autor

9 de agosto 2026

Sandra Salto convirtió su jubilación en el punto de partida de una nueva vida, donde la pastelería y la algarroba se convirtieron en su motor creativo. Con la harina de algarroba como ingrediente estrella, esta pastelera chaqueña crea alfajores, budines y tortas que conquistan paladares y demuestran que lo saludable también puede ser delicioso.

Cuando Sandra se jubiló como docente, inició una nueva vida con su propio ritmo. Con la creatividad y el descubrimiento como premisas, encontró en la pastelería la posibilidad de mantener activa su capacidad de asombro, encontrando diversión en cada sabor con el que innova, haciendo que su talento trascienda su cocina y llegue a muchos hogares.

Así nació Rico con Algarroba, un emprendimiento que no solo le permitió descubrir una vocación cautivadora, sino también revalorizar un ingrediente ancestral que durante siglos fue parte de la cultura del norte argentino. "Es un sueño hecho realidad. Poder compartir sabores que me apasionan y, al mismo tiempo, revalorizar un ingrediente tan especial como la algarroba es algo que me llena de felicidad", confiesa Sandra, que hoy disfruta de esta nueva etapa de su vida compartiendo la dulzura de su obra.

Un ingrediente con historia
La harina de algarroba no es un descubrimiento reciente. Desde hace siglos, las comunidades del norte argentino la utilizaron como endulzante natural, aprovechando sus propiedades nutricionales: es rica en fibra, antioxidantes, minerales y, además, no contiene gluten. Sin embargo, fue Sandra quien decidió darle un lugar especial en la pastelería, combinando tradición e innovación en cada uno de sus productos.

"La algarroba tiene un dulzor natural y un dejo a cacao, lo que la hace muy agradable. La mayoría se enamora al primer bocado y descubre que puede disfrutar de algo rico y saludable al mismo tiempo", explica.

Alfajores con identidad
El corazón de Rico con Algarroba son sus alfajores, donde la harina de algarroba se convierte en el alma de las tapas, aportando un sabor profundo y una textura especial con más de 17 sabores, uno más exquisito que el otro. Pero Sandra no se detiene ahí. En su repertorio también hay budines, brownies, tortas y tartas que incorporan este ingrediente milenario, como la Algatorta (una versión de la clásica chocotorta), el tiramisú con vainillas caseras de algarroba, y el Chipá Cambá, una reinterpretación del chipá tradicional con algarroba.

"Buscamos siempre sorprender con nuevas combinaciones", dice Sandra, que también crea formas temáticas para Navidad, Pascuas, cumpleaños y eventos especiales, manteniendo siempre el sello artesanal y la calidad que caracterizan a su emprendimiento.

Para quienes todavía no se animaron a probar sus creaciones, Sandra tiene un mensaje claro: "Que se animen. La algarroba es un ingrediente noble, lleno de historia y con un sabor que sorprende. Estoy segura de que les va a encantar. Rico con Algarroba es más que un alfajor, es una experiencia", valora.

Rico con Algarroba se puede seguir en Instagram, donde Sandra comparte todas las novedades y puntos de venta. También participa en ferias y eventos, donde el contacto directo con los clientes le permite contar la historia detrás de cada producto y compartir su pasión por la pastelería y la algarroba.

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