lunes 1 de junio, 2026

La historia detrás de una Dulce Explosión del Cielo

31 de mayo 2026

Tenía solo 10 años cuando fue con su familia a ver cómo desenterraron a Chaco. Tras días de trabajo en el medio del monte, pusieron al enorme meteorito de más de 27 toneladas sobre unos durmientes de quebracho colorado y ahí llenó de asombro por muchos días a colonos y pobladores de Gancedo que llegaban para verlo sin entender del todo lo que veían.

Esa imagen quedó en su memoria como una fotografía. Muchos años pasaron, vivencias, aprendizaje y el regreso a su pueblo de un viaje que la llevó por media Argentina y hasta a países vecinos. De vuelta a Gancedo entendió que debía dar testimonio de ese orgullo que siempre le llenó el pecho y el corazón de historias.

Entendió cómo aquellos fogones de niña en los que cocinaba junto a su abuela y su madre mantuvieron vivo ese fuego, esa pasión que la unía a su tierra de manera inmensurable. Como parte de su trabajo, años atrás le habían pedido que busque un plato que identifique a su ciudad. El tiempo pasó y la respuesta se hacía esperar. Sabía que debía ser un postre que hiciera referencia al meteorito pero no sabía cómo. Terminó la pandemia y llegó el momento de celebrar un nuevo Asteroid Day y así fue que, en vísperas del 30 de junio de 2022, la inspiración que buscaba llegó. Como una explosión de sentido, al abrir su heladera encontró todo lo necesario para ese plato legendario que le da sabor y textura a ese lugarcito en el mundo que tanto ama.

Dulce Explosión del Cielo es un postre que se presenta en un plato especialmente diseñado por ella, uno de sus hijos y una ceramista de Sáenz Peña, que representa el Universo, con colores tierra, celeste y blanco. Sobre dos durmientes de queso -porque todos nuestros postres en almíbar se acompañan con queso- se sirve el meteorito con corazón de zapallo, galleta salada, avena, cobertura de chocolate semi amargo y chispas de sal marina. La sal marina representa los minerales de aquella piedra que cayó del cielo y además, genera una sensación estimulante al contacto con la boca que contrasta con los sabores del meteorito. Polvo de oro, estrellas y una órbita de arrope de mistol, así concluye la encantadora presentación de este plato, emblema del Chaco.

Este postre es una réplica de aquella fotografía que quedó en la memoria de Betty Gutiérrez cuando era solo una niña y que hoy celebran sus comensales cada vez que ella sirve su creación, para que vuelvan a ser niños deleitándose con ese manjar y aquella historia que los lleva por toda la inmensidad del Universo.

De postre a alfajor
Durante todo un año pensó que debía crear una adaptación de este postre porque sus clientes siempre pedían poder llevarlo a su casa. Una vez más, la inspiración llegó en vísperas del Asteroid Day. Betty nunca había hecho alfajores, menos aún, uno de receta propia, pero ella siempre se desafía y es audaz en sus iniciativas. Así fue que el 30 de junio de 2023 presentó en sociedad su alfajor: Dulce Explosión del Cielo con masa de una mezcla harinas de algarroba, de trigo y almidón con la humedad que le da el mistol y relleno de zapallo con corazón de mistol, cobertura de chocolate semiamargo y chispas de sal marina.

Una vez más, Betty logró contar su historia a través de un delicioso bocado que puede viajar en cualquier bolsillo. Porque los chaqueños amamos nuestra tierra y nos encanta compartirla con familiares, amigos o desconocidos en cualquier lugar del mundo, donde encontremos a alguien ávido de escuchar historias legendarias de meteoritos que cayeron hace 4.000 años e inspiraron leyendas ancestrales y también, la receta de un alfajor que habla de nosotros desde la autenticidad de sus sabores.

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