martes 25 de agosto, 2026

El nuevo activo del Chaco: cómo la neuro-productividad transforma a las PyMEs desde adentro

25 de agosto 2026

"El capital invisible ya está adentro". Con esta frase contundente, Irma Monfardini, presidenta de la Federación Económica de Mujeres Empresarias, Ejecutivas y Profesionales (FEMEEP), abrió su ponencia en la XV Feria del Libro Jurídico, dejando en claro que la inclusión de personas neurodivergentes no es una acción de buena voluntad, sino una decisión estratégica para cualquier empresa que quiera potenciar su productividad.

El talento que ya está ahí
Monfardini encendió el debate con un dato que desafía las percepciones más extendidas en el mundo empresarial: entre el 15% y el 20% de la población es neurodivergente. Traducido a números concretos, en una PyME de 20 personas, son tres o cuatro colaboradores que ya están trabajando, muchas veces sin que sus talentos sean reconocidos.

"Ven conexiones donde el resto ve ruido. Detectan errores que pasan inadvertidos. Proponen soluciones que no son lineales. Sostienen tareas complejas durante horas", enumeró la referente empresarial, desmontando el mito de que la neurodivergencia es una limitación y exponiéndola como una fuente de capacidades diferenciales.

La brecha que duele y la oportunidad que se ignora
La ponencia no evitó los números que duelen. Monfardini expuso que en Argentina, apenas el 9% de las personas con discapacidad en edad laboral y con Certificado Único de Discapacidad tiene empleo registrado. "La brecha de empleo es la más ancha de todas", subrayó, y planteó una pregunta que incomoda: ¿cuánto talento perdemos si no adaptamos?

Desarmando la objeción del presupuesto
Uno de los momentos más potentes de su exposición fue cuando Monfardini desarmó la principal excusa que escuchan las PyMEs: "No tengo presupuesto para esto". Con datos contundentes, demostró que el 61% de los ajustes razonables no costó absolutamente nada para las empresas que los implementaron, y que la mediana de los que sí requirieron inversión fue de solo 300 dólares, por única vez. Para ponerlo en perspectiva: menos que una silla ergonómica de alta gama.

Los resultados de quienes hicieron el ajuste hablan por sí solos: el 85% retuvo a un empleado valioso, el 52% aumentó su productividad y el 48% evitó tener que capacitar a un reemplazo.

Tres ajustes de alto impacto
Monfardini propuso un plan concreto, accesible para cualquier PyME:

  • Ajuste sensorial: modificar el entorno con auriculares con cancelación de ruido, reemplazar luces que parpadean y permitir pausas activas.

  • Comunicación clara: instrucciones por escrito, objetivos medibles y plazos definidos. 

  • Evaluación por resultados: medir impacto y calidad, no presencia física ni una única forma de llegar a la solución.

"No es un privilegio", aclaró, "es sacar el ruido que bloquea la función ejecutiva. Beneficia a todo el equipo, no solo a una persona", valoró.

Casos que inspiran
La referente empresarial también mencionó casos exitosos que ya están ocurriendo en Argentina. Destacó el programa "Autism at Work" de J.P. Morgan en Buenos Aires, que incorporó a 11 profesionales neurodivergentes en las áreas de Operaciones, IT y Finanzas, como parte de un programa global que ya suma 170 personas en ocho países.

"La clave no fue bajar la exigencia. Adaptaron el entorno, capacitaron a los equipos y eliminaron la ambigüedad en las consignas. Exactamente las tres cosas que cualquier PyME puede hacer sin presupuesto", enfatizó.

Incluir bien no cuesta: rinde
Monfardini cerró su ponencia con datos que convierten la inclusión en una decisión de negocio. Las empresas líderes en inclusión de discapacidad registran ingresos 1,6 veces mayores que sus pares, beneficios económicos 2 veces superiores y productividad un 25% por encima del promedio de su industria.

"La pregunta cambia", concluyó, "de '¿cuánto cuesta adaptar?' a '¿cuánto talento perdemos si no adaptamos?'".

La apuesta chaqueña
La ponencia de Monfardini no fue solo un llamado a la reflexión, sino el anuncio de un compromiso concreto. Al cierre de la jornada, FEMEEP firmó un acuerdo de colaboración con el Instituto de Neurodivergencias y Derecho, comprometiéndose a desarrollar capacitaciones, jornadas y campañas para promover la inclusión de personas neurodivergentes en el ámbito laboral, profesional, empresarial y productivo.

El Chaco tiene un nuevo activo. Y está esperando que las empresas lo descubran.

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