Esta vez el viaje no empieza con un mapa. Empieza con un bocado.
La primera bolsa de Mi Avío, la que marca el rumbo de este proyecto que soñamos durante tanto tiempo, tiene un destino muy claro: Campo del Cielo, Gancedo. Y para que la travesía sea completa, trae consigo un alfajor estrella que lleva el nombre exacto de lo que queremos contar: Dulce Explosión de Cielo, de Betty Gutiérrez.
No es casualidad. Porque Campo del Cielo es uno de esos lugares del Chaco donde la tierra guarda algo del universo. Donde hace miles de años cayeron meteoritos que hoy pueden tocarse con las manos. Donde el cielo, literalmente, explotó y se derramó en el suelo.
Betty Gutiérrez elabora en Gancedo sus creaciones con una sabiduría que combina receta, oficio y mucho corazón. Su Dulce Explosión de Cielo es un sabor que ya veníamos siguiendo desde La Andariega, mucho antes de conocer los más de 40 que descubrimos en este viaje al que nos llevó Mi Avío.
Los otros sabores que la acompañan nos invitan a desviarnos, a tomar caminos secundarios, a conocer otras tradiciones chaqueñas que también merecen ser probadas, recordadas y celebradas.
Así que esta es la invitación de mayo: abrí la bolsa, cerrá los ojos si querés, y dejate llevar. Campo del Cielo te espera. Betty Gutiérrez también. Y el Chaco, en cada bocado, te va a acompañar. Porque Mi Avío no es solo una caja. Es una forma de seguir viajando sin moverte de tu casa.
Betty Gutiérrez, una cocinera audaz que se convirtió en una embajadora del Chaco
Mi Avío: Sumá tu marca a este viaje por los sabores del Chaco

