domingo 11 de octubre, 2026

Balú, el alfajor artesanal de Villa Ángela que conquista el sudoeste chaqueño con sabores de campo

10 de octubre 2026

La marca de alfajores artesanales Balú, impulsada por Fabricio Carnaghi junto a su amigo y socio Camilo Reichert, se consolidó como una de las propuestas más originales del sudoeste chaqueño. Con base en Villa Ángela y Sáenz Peña, la dupla comercializa sus productos a través de redes sociales, apelando a un trabajo totalmente artesanal que se sostiene en el boca a boca de quienes ya probaron sus creaciones.

El eje de la propuesta de Balú es el sabor. Cada alfajor está inspirado en la zona rural chaqueña, donde abundan ingredientes como la grasa bovina y los cítricos, pilares fundamentales de la fórmula que la marca eligió para diferenciarse. Ese anclaje territorial se traduce en una paleta de sabores que van desde lo clásico hasta lo audaz, siempre con la naranja y el limón como hilos conductores.

El alfajor Marplatense es una de las opciones más tradicionales de la casa. Lleva masa de cacao, dulce de leche y está cubierto con baño semiamargo, una combinación que apela a los amantes de los sabores intensos y reconocibles.

El de Maicena propone otra textura. Su masa de maicena se une al dulce de leche y al coco rallado, logrando un perfil más suave y aromático que dialoga con las tardes de mate.

El Glaseado sigue la línea del cacao y el dulce de leche, pero suma un detalle que marca la diferencia: un glase real crocante que aporta contraste y textura. Esa misma base de masa de cacao con dulce de leche se repite en el alfajor Nuez, que incorpora nuez y ralladura de naranja antes del baño semiamargo, una combinación que resalta lo cítrico sin perder el equilibrio.

El Corazón de Frutilla parte de una masa de cacao con dulce de leche, un corazón de frutilla y un baño semiamargo que envuelve todo. El Corazón de Frambuesa, en tanto, se elabora con masa de cacao sin gluten, dulce de leche, corazón de frambuesa y baño semiamargo, una opción pensada también para quienes buscan alternativas sin TACC.

El alfajor que más reconocimiento le dio a Balú es el Corazón de Mamón. Este producto fue el ganador al mejor alfajor del sudoeste, un reconocimiento que la dupla celebra como un espaldarazo a su trabajo artesanal. Su masa está elaborada con grasa bovina y saboreada con limón y naranja, lleva dulce de leche, un corazón de mamón en almíbar y un glase crocante que termina de definir su identidad. Es, en cierto modo, la síntesis perfecta de la filosofía de la marca: ingredientes de la zona rural chaqueña, cítricos como protagonistas y una elaboración que no se apura.

Cada alfajor de Balú está compuesto por dos galletas perfumadas con ralladura de naranjas y limones, un gesto que atraviesa toda la línea y que remite directamente al paisaje chaqueño. El relleno es el clásico dulce de leche que contiene al corazón de un mamón en almíbar, y todo esto queda cubierto con un glase real saboreado con limón. Esa fórmula, repetida con variaciones, es la que sostiene la identidad de una marca que crece de boca en boca, desde Villa Ángela y Sáenz Peña hacia el resto de la provincia.

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